Antes de llegar a los cines, la leyenda recorrió un largo camino. Surgió en 2019 a partir de una publicación anónima en 4chan, en la que un usuario compartió la foto de una oficina vacía acompañada de un texto sobre “atravesar la realidad por error y terminar en un lugar que no debería existir”: las llamadas Backrooms. A partir de allí, la narrativa colaborativa se expandió a través de distintas plataformas, consolidando este universo como un hito de las creepypastas y del horror nacido en la web.